sábado, 23 de julio de 2011

Siempre quise viajar en tráiler!!!

Bueno, al tema del tráiler volvemos luego...

Esta semana ha vuelto a estar pasada por agua, para variar. Alguno preguntaba en un comentario que dónde vivimos. Como comentamos hace tiempo dormimos en Mushullacta, ahora conocido como Simón Bolivar, en la casa parroquial. Allí convivimos con el padre Pedro y el catequista que vive allí. La verdad es que no nos podemos quejar de  la casita. Lo único malo es que no hay agua caliente y que los bichos nos rodean, todas las noches hacemos expedición para cazar unos cuantos.  Algunas  se han construido hasta una jaima en la habitación y todo...
Lo de trabajar en un sitio y dormir en otro tiene sus pros y sus contras. Por un lado poco a poco vamos conociendo a las personas de las dos comunidades (Mushullacta y Vencedores); lo malo es que al estar de aquí para allá quizás tardemos más en alcanzar el grado de confianza que tendríamos con ellos si estuviéramos todo el día en el mismo sitio. No sabemos como era la zona cuando vinisteis voluntarios por aquí otros años; la verdad es que ahora que han acabado la Troncal Amazónica (la carretera Puyo-Macas) casi todo el mundo viene a Puyo durante el día y no vuelven hasta las 17 o 18H a las comunidades. Nos comentaban que antes no era así porque por ejemplo de Mushullacta a Puyo se tardaban más de tres horas y ahora sólo poco más de media.

Bueno, volviendo a lo que ha sido nuestra semana decir que por las mañanas todos los días hemos estado dando el callo en la obra. Se nos ha hecho más duro que la anterior porque se va acusando el cansancio. Además nos ha tocado lucha contra una loma y una cuneta que hemos tenido que acondicionar; mientras nuestros tres amigos albañiles se dedicaban a enlucir y usar sus dos palabras favoritas: agua y masilla (Hay que decir que Christian les vacila todas las mañanas recordándoles quien es el jefe; hasta hemos descubierto que el que no habla se llama Lucho alias "El Mono"). Ya va quedando menos, a ver si la semana que viene va estando acabada.

El miércoles por la tarde habíamos quedado con la presidenta de Vencedores en dar una charla a los jóvenes sobre drogas (por lo visto está llegando a la zona). Tampoco sabíamos muy bien cómo afrontarla y los chicos tampoco debían estar muy por la labor. Asi que sacamos un balón de fùtbol  y a eso nos dedicamos toda la tarde (bueno, alguna mientras estaba en un columpio de su tamaño y otros dos se dedicaban a comentar los progresos de la obra estilo abuelete). El caso es que a las 19H (aquí noche cerrada) seguíamo dándole patadas al balón sin ver tres en un burro (alguno de nosotros, y no miro a nadie, incluso iba descalzo porque se le había ocurrido ir en chanclas). Aunque al final no dimos la charlita, pudimos conocerles mejor y ganarnos su confianza. La semana que viene lo volveremos a intentar y si no, pues a jugar otra vez.

Si de por sí aquí llueve, el jueves por la tarde cayó el diluvio universal asi que hicimos poca cosa. El padre nos presto un DVD y vimos la peli 14 Kilómetros (muy recomendable). Cuando escampó dimos un paseíto.

Ayer viernes tuvimos un nuevo encuentro con mujeres en Puyo. Esta vez nos hicieron hasta bailar (a todos menos a una ¿verdad Marta?) y Christian ganó el jueguecito que habían preparado.Cómo no!! Nos invitaron a otro refrigerio consistente en una especie de cocido "la mar de ligero"...

Y ahora volvemos con nuestra historia favorita de la semana. El tráiler... El martes por la tarde el señor Yorge nos invitó a ver su finca en  Mushullacta. Como estaba un poco hacia el interior ahí fuimos con nuestras botas de la obra. Estuvimos un rato disfrutando de su compañía ( e intentando entender su castellano que tampoco era una maravilla y nos costaba seguirle).

Cuando acabamos nos comento que el puente que cruza el Pastaza para llegar hasta Palora estaba a 2 km (y volvimos a picar...).Como eran las 17:30H pensamos en que nos daba tiempo a verlo y volver antes de que estuviera muy oscuro.

Tras 45 minutos caminando viendo que no llegábamos empezamos a sospechar que aquello eran algo más de 2 km. Al encontrarnos con otro lugareño le preguntamos qué cuanto quedaba y adivinad qué nos contesto.. ¡¡2 km!!. Iba oscureciendo y no encontrabamos el puente; al cruzarnos con otra persona nos dijo que ya nos quedaba poco y que casi nos rentaba más llegar hasta el puente que desandar lo recorrido porque nos daba tiempo a coger el último bus del día que venía de vuelta que salía a las 18:30H. Por fín llegamos al puente (a las 7 pico de la tarde) y encontramos el bus, que resultó que salía a las 6:30 de la mañana!! Así que nos tocaba o andar dos horas hacia atrás y encima cuesta arriba o que algúna camioneta que subiera nos acecará en el balde.

Tras esperar un rato y ver que no pasaba nadie, pensamos a lo grande, que ya que tenemos que hace autostop lo hacemos bien, jeje. Había por allí un tráiler que estaba descargando sacos de cemento; le preguntamos y resulta que a la vuelta pasaba por Mushullacta, y el camionero más majo que las pesetas no puso ninguna pega en acercarnos. Y ahí que nos montamos todos en el remolque descapotable (algunos disfrutaron viendo las estrellas, que estaba despejado por una vez), menos Carmen que iba de copiloto (ha pasado de la carretilla al camión de 20 metros en menos de una semana,jeje). Finalmente llegamos sanos y salvos y con una anécdota más.
Bueno, nos vamos a recoger la artesanía que teníamos encargada; esperamos que nos la quitéis de las manos a la vuelta.


Hasta la próxima actualización.

Saludos para todos!!

1 comentario:

  1. Mmm... caminar hasta que se hizo de noche medio perdidos para volver a casa... Un poco de dèja vu, ¿no crees?

    ResponderEliminar